> El pueblo tiene sus orígenes en asentamientos prehistóricos. Así, recientemente se ha descubierto el dolmen de La Morisca. En la parte más alta del cerro se ha localizado un túmulo circular de diez metros de diámetro y cincuenta centímetros de altura, que bien pudiera ser un sepulcro megalítico. Por su parte, Santoja alude al lugar denominado;Casa del tio Nava; apuntado por César Morán como un megalito.

> El origen de la Nava de Francia hay que buscarlo durante la campaña repobladora de Alfonso VI de León y su yerno el conde Raimundo de Borgoña, nacido socialmente en la primera década del siglo XII. Poco después, el municipio fue puesto bajo la jurisdicción de la Villa de Miranda del Castañar por la autoridad del rey Alfonso IX, y este mismo rey, siguiendo la tradición de sus antecesores en el reino como benefactores de los monjes al monasterio cisterciense de San Pedro de la Espina, en tierras de Valladolid. El documento firmado por el rey en Ciudad Rodrigo el 19 de noviembre de 1213, está redactado en el bajo latín vulgar que se hablaba en los reinos españoles por aquella época. Bien porque hubiera problemas entre Miranda y la abadía de San Pedro, bien porque a Miranda le interesase tener dominio pleno sobre todo el término de Nava, como lo tenía desde 1215 sobre El Cabaco y El Casarito, o bien porque al monasterio vallisoletano no le interesase conservar esta lejana hacienda, el caso es que 43 años después existe un documento por el cual se deduce el cambio de propiedad. Se trata del acto de una reunión celebrada en Tordesillas el 13 de octubre de 1296, a la que asistieron, de una parte, don Abril, Abad de la Espina, y algunos monjes, y de la otra dos vecinos de Miranda, para buscar una solución a un contencioso que sobre la Nava se había planteado desde hacía algún tiempo.

> De este documento se puede deducirse que Miranda se había apoderado de la Nava, que el abad había protestado y presentado la credencial de los derechos de propiedad, y para resolver este conflicto se acordó que el monasterio renunciase definitivamente a la propiedad de este lugar, previo pago, por parte de la villa mirandeña, de 200 maravedíes; pequeña cantidad que puede explicarse si anteriormente Miranda hubiera comprado parcela tras parcela, o que ya hubiera comprado el término entero y sólo restaran de pagar los 200 maravedíes, siendo la reunión el trámite formal de la venta ya negociada.

> Nunca fue un pueblo de gran índice poblacional, pero ahora ha olvidado casi su propia identidad para esperar la vuelta de tantos hijos del pueblo que, sobre todo desde la década de los 60 del siglo pasado, hicieron sus maletas en busca de mejores condiciones de vida. Precisamente, las casas nuevas de estos emigrados, que regresan al pueblo en fines de semana o durante periodos vacacionales, contrastan con las viejas construcciones, muchas de ellas abandonadas y en estado de ruina, lo que intensifica una estructura del casco urbano muy dispersa, en medio de un término municipal que casi ocupa las 1.700 hectáreas, donde también está enclavado "El Casarito", anejo de Nava de Francia desde hace dos centúrias.
> Nava ("tierra sin árboles y llana, a veces pantanosa, situada generalmente entre montañas"), a la que el topónimo alude, en la parte nororiental de la montaña sagrada de los serranos; la Peña de Francia, que se divisa desde todos los rincones de la localidad. Pero a pesar de enclavarse en la comarca de la Sierra de Francia, no comparte las características que define esta zona, ni en su arquitectura, ni en sus tradiciones, ni en su lenguaje.
© keeper